Abonado del olivar en agosto: potasio para el engorde de la aceituna

En agosto la cosecha ya no se puede aumentar, pero sí se puede perder. El olivo ha superado el endurecimiento del hueso y ha entrado en la fase de engorde del fruto: el número de aceitunas que hay en el árbol está cerrado desde el cuajado, pero el calibre, el peso y el rendimiento graso se están decidiendo ahora mismo. Y el nutriente que gobierna esa fase es el potasio.

En esta guía explicamos qué hacer con el abonado del olivar durante agosto según tengas riego o secano, qué dosis de potasio tienen sentido, qué aplicaciones foliares merecen la pena con las temperaturas de la campiña de Jaén y qué errores muy frecuentes acaban costando calibre. Forma parte de nuestra guía general sobre abono para el olivar, donde encontrarás el plan completo de la campaña.


Qué está haciendo el olivo en agosto

Entender la fenología es lo que separa abonar con criterio de abonar por costumbre. Entre finales de julio y septiembre el olivo está simultáneamente engordando el fruto, acumulando aceite y —esto se olvida a menudo— preparando las yemas que darán la cosecha del año que viene. Compiten por los mismos recursos.

Engorde del fruto y acumulación de aceite

Tras el endurecimiento del hueso, en torno a mediados de julio, el mesocarpo empieza a crecer por acumulación de agua y, algo más tarde, de aceite. El potasio es el nutriente que regula la apertura estomática y el transporte de azúcares desde la hoja al fruto: sin potasio disponible, la aceituna se queda pequeña aunque el árbol tenga hoja verde y buen aspecto.

Estrés hídrico y golpes de calor

En Jaén no es raro encadenar semanas por encima de 38 °C. Por encima de ese umbral el olivo cierra estomas, detiene la fotosíntesis y entra en un estado defensivo: deja de crecer el fruto y, si el episodio se alarga, provoca abscisión de aceitunas. Un olivo bien nutrido en potasio gestiona mucho mejor ese estrés porque mantiene el potencial osmótico de la célula.

Inducción floral del año siguiente

A partir de agosto empiezan a diferenciarse las yemas que florecerán la primavera próxima. Un árbol agotado por una cosecha alta y sin reservas entra en el ciclo de vecería. Por eso el abonado de agosto no es solo una inversión en esta campaña: es la antesala del abonado postcosecha, que es donde se reponen de verdad las reservas.

Gránulos de abono potásico disolviéndose sobre suelo húmedo bajo la copa de un olivo de secano tras una tormenta de verano
En secano, el granulado potásico solo funciona si el suelo tiene humedad: hay que aprovechar la tormenta de verano.

Por qué el potasio manda en el abonado de agosto

De los tres macronutrientes principales, el potasio es el que el olivo extrae en mayor cantidad: entre 20 y 25 unidades fertilizantes de K₂O por cada tonelada de aceituna, frente a 15-20 UF de nitrógeno y apenas 4-5 UF de P₂O₅. Y es también el más limitante en los suelos calizos y arcillosos de la provincia, donde una parte del potasio queda retenida entre las láminas de arcilla y no está disponible para la raíz.

Funciones concretas del potasio en esta fase

  • Calibre y peso del fruto. Regula la turgencia celular y el llenado del mesocarpo. Es el efecto más visible en báscula.
  • Rendimiento graso. Interviene en el transporte de fotoasimilados desde la hoja hacia el fruto, donde se sintetiza el aceite.
  • Tolerancia al estrés hídrico y térmico. Controla el cierre estomático y reduce las pérdidas por transpiración.
  • Resistencia frente a patógenos. Un tejido bien nutrido en potasio presenta paredes celulares más gruesas y menor incidencia de repilo.

Cómo saber si tu olivar va corto de potasio

La carencia de potasio es la más frecuente del olivar de secano andaluz y se manifiesta con necrosis en el ápice y los márgenes de la hoja —empezando siempre por las hojas viejas, porque el potasio es un elemento móvil—, defoliación en la parte baja de la copa y, sobre todo, aceituna de calibre pequeño con una cosecha aparentemente normal en número de frutos.

El criterio objetivo lo da el análisis foliar de la segunda quincena de julio. Por debajo del 0,8 % de K en materia seca hay carencia y hay que actuar. Entre 0,8 % y 1,0 % la situación es de suficiencia justa y conviene reforzar. Si aún no lo has hecho este año, es el primer paso antes de decidir dosis.

Regla práctica: en agosto el potasio suma y el nitrógeno resta. Un aporte alto de nitrógeno en pleno verano estimula brotación tardía que compite con el fruto, retrasa el envero, reduce el rendimiento graso y deja madera tierna mal lignificada de cara al invierno.


Cómo abonar en agosto según tu sistema de cultivo

La estrategia cambia radicalmente según tengas agua o no. Este es el resumen y a continuación el detalle de cada caso.

SistemaVía de aplicaciónNutriente prioritarioVentana útilRiesgo principal
Regadío intensivo / setoFertirrigación fraccionadaK₂O, con Mg y Ca de apoyoTodo agosto, semanalDesequilibrar K/Ca y bloquear la absorción de calcio
Secano tradicionalGranulado potásico al sueloK₂O de alta riquezaSolo con lluvia de tormenta o suelo en temperoAplicar en seco: el abono no se disuelve y se pierde
Cualquier sistemaFoliar y bioestimulanteK, aminoácidos, MgPrimeras horas del día, por debajo de 30 °CQuemaduras foliares por aplicar en horas centrales
Olivar ecológicoOrgánico soluble o enmiendaK de origen orgánico y materia orgánicaAgosto tardío, enlazando con postcosechaEsperar respuesta rápida: la mineralización es lenta
Gotero de riego localizado aplicando abono líquido potásico al pie de un olivo en agosto en olivar intensivo de regadío
En regadío, la fertirrigación permite repartir el potasio semana a semana durante todo el engorde.

Olivar en regadío: fertirrigación potásica semanal

Si tienes riego localizado, agosto es el mes en que la fertirrigación demuestra su ventaja. En lugar de una aplicación grande y única, se reparte el potasio en dosis pequeñas y frecuentes que llegan directamente a la zona de raíces activas, justo cuando el árbol lo demanda.

El reparto habitual en un olivar intensivo es concentrar en agosto y septiembre en torno al 40-50 % del potasio anual, mientras el nitrógeno se reduce a un aporte residual de mantenimiento —no más del 10 % del total anual— o se suprime directamente. Aplica siempre el fertilizante en el tramo central del riego, nunca al final, para evitar que quede sal en el gotero y para asegurar que el nutriente entra en el bulbo húmedo.

Para esta fase trabajamos abonos líquidos y orgánicos aptos para riego localizado como RhizORG, que además de aportar nutriente estimula el sistema radicular en un momento en que el suelo está caliente y la raíz sufre. Puedes ver la gama completa en la sección de abonos líquidos para fertirrigación de nuestro catálogo.

Vigila la relación potasio-calcio

El error más caro en olivar intensivo no es quedarse corto de potasio, sino pasarse. El potasio y el calcio compiten por los mismos transportadores de la raíz: un exceso de K induce carencia de calcio, que se traduce en fruto blando, peor conservación y mayor sensibilidad a daños en la recolección. Si vas a subir mucho la dosis de potasio, acompáñala de un aporte de calcio y magnesio.

Olivar de secano: esperar la tormenta

En secano no hay margen de maniobra: un abono granulado esparcido sobre suelo seco no sirve de nada. El gránulo necesita agua para disolverse y que el ion potasio migre hasta la zona radicular. Sin lluvia, el producto se queda en superficie, expuesto a la radiación y al arrastre, y en el mejor de los casos empieza a actuar tres meses después.

La estrategia correcta en agosto es tener el abono comprado y la abonadora preparada para entrar en 24-48 horas cuando la previsión anuncie tormenta. Se busca un granulado de alta riqueza en K₂O, aplicado en la proyección de la copa —no pegado al tronco, donde apenas hay raíz absorbente— y, si el terreno lo permite, con un ligero enterrado superficial.

Si la campaña viene seca y no hay ventana meteorológica, la decisión técnica es no forzar: se traslada el aporte potásico al abonado de fondo de otoño, cuando la humedad está garantizada, y se sostiene el engorde con aplicaciones foliares. Es más rentable esperar que tirar el saco.

Abonado foliar en agosto: sí, pero con condiciones

El foliar es la vía de apoyo en agosto, especialmente en secano, porque no depende de la humedad del suelo. Ahora bien, el volumen de nutriente que entra por la hoja es pequeño: sirve para sostener y corregir, no para cubrir las extracciones del cultivo. Nadie resuelve un déficit de 60 UF de K₂O con dos foliares.

  • Horario. Primeras horas de la mañana o última de la tarde, siempre por debajo de 30 °C. Con calor la gota se evapora antes de penetrar y las sales concentradas queman la hoja.
  • Humedad relativa. Por encima del 60 % la absorción foliar mejora sustancialmente. En Jaén eso significa madrugar.
  • Concentración. Baja la dosis por hectolitro respecto a primavera. La hoja de agosto tiene la cutícula más engrosada y es más sensible a fitotoxicidad.
  • Mezclas. Evita combinar foliares potásicos con productos de reacción ácida sin comprobar compatibilidad.

Referencias que usamos en esta ventana: Verdezin Olivo, formulado específicamente para olivo y con aminoácidos que ayudan al árbol a recuperar actividad tras un golpe de calor, y Fertiactyl Green Extreme, orientado precisamente a situaciones de estrés térmico e hídrico.


Cuánto potasio aplicar: cálculo por extracciones

La dosis no sale de la etiqueta del saco: sale de la cosecha que esperas recoger. El método es estimar la producción, multiplicar por la extracción unitaria y repartir ese total a lo largo de la campaña, asignando a la ventana de julio-septiembre entre el 40 % y el 50 % del potasio anual.

Producción esperadaK₂O anual totalK₂O a aportar en jul-sep (≈45 %)Equivalente en producto al 50 % K₂O
2.000 kg/ha — secano de baja producción40 – 50 UF/ha18 – 23 UF/ha36 – 46 kg/ha
3.000 kg/ha — secano tradicional60 – 75 UF/ha27 – 34 UF/ha54 – 68 kg/ha
6.000 kg/ha — regadío intensivo120 – 150 UF/ha54 – 68 UF/ha108 – 136 kg/ha
10.000 kg/ha — superintensivo en seto200 – 250 UF/ha90 – 113 UF/ha180 – 226 kg/ha

Recuerda que una unidad fertilizante equivale a un kilo de nutriente puro. Para pasar de UF a kilos de producto comercial, divide entre la riqueza del abono: 60 UF de K₂O con un abono al 20 % de K₂O son 300 kg de producto por hectárea. Tienes el desarrollo completo del cálculo, incluidos nitrógeno y fósforo, en la tabla de dosis de abonado del olivar.

Estas cifras son un punto de partida orientativo para olivar de la provincia de Jaén. La dosis definitiva debe ajustarse con el análisis foliar de julio, el análisis de suelo y el histórico de la parcela. Si quieres, te lo calculamos nosotros sin compromiso.


Cinco errores frecuentes en el abonado de agosto

1. Aplicar nitrógeno para «dar verdor»

Es la tentación clásica cuando el olivar se ve apagado en verano. El resultado es brotación tardía que compite con el fruto por los asimilados, retraso del envero, menor rendimiento graso y madera mal lignificada que sufrirá con las primeras heladas. Si el árbol está pálido en agosto, el problema casi siempre es hídrico o de hierro, no de nitrógeno.

2. Esparcir granulado sobre suelo seco

Sin agua no hay disolución ni movimiento del ion en el perfil. El abono se queda arriba, expuesto a la radiación y al arrastre por escorrentía de la primera tormenta fuerte. Comprar el saco en agosto es correcto; echarlo en seco, no.

3. Tratar foliarmente a las dos de la tarde

Con 36 °C y humedad relativa del 20 %, la gota se evapora en la hoja y deja una sal concentrada que provoca quemaduras. Pierdes el producto y castigas el aparato foliar en el peor momento posible.

4. Abonar sin análisis foliar

Repetir cada año la misma dosis heredada lleva a dos escenarios igual de caros: acumular potasio que ya está en el suelo bloqueando el calcio, o quedarse crónicamente corto mientras se achaca la falta de calibre a la sequía. Un análisis foliar anual cuesta una fracción de lo que cuesta un palé de abono mal elegido.

5. Olvidar que después de agosto viene la postcosecha

El abonado de agosto sostiene esta cosecha; el de octubre a diciembre construye la siguiente. Planificar solo hasta la recolección es la vía más rápida para instalar la vecería en la finca. Conviene decidir ya la estrategia de fondo y encajarla con la poda y el triturado del ramón, que es materia orgánica gratis que ya tienes en la parcela.


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Preguntas frecuentes sobre el abonado del olivar en agosto

¿Se puede abonar el olivar en agosto?

Sí, y en muchas fincas es determinante para el calibre de la aceituna. Desde el endurecimiento del hueso hasta el envero el olivo demanda potasio para el engorde del fruto. En regadío se aporta por fertirrigación de forma continua y fraccionada. En secano se aplica un granulado rico en potasio aprovechando una lluvia de tormenta. Lo que hay que evitar en agosto son los aportes altos de nitrógeno y las aplicaciones foliares en horas de calor.

¿Cuánto potasio necesita el olivo en verano?

Entre el 40 % y el 50 % del potasio anual debe concentrarse en la ventana de julio a septiembre. Como el olivo extrae de 20 a 25 unidades fertilizantes de K₂O por tonelada de aceituna, un olivar de secano de 3.000 kg por hectárea necesita del orden de 60 a 75 UF de K₂O al año, de las cuales unas 27 a 34 UF corresponden a esta fase de engorde.

¿Es mejor abono foliar o abono al suelo en agosto?

Depende de si tienes agua. En regadío la vía principal es la fertirrigación al suelo, porque permite aportar volumen de nutriente de forma fraccionada. En secano, sin lluvia, el granulado no se disuelve y el foliar pasa a ser la única vía operativa, aunque solo permite sostener y corregir, no cubrir las extracciones del cultivo. Lo ideal es combinar ambas: suelo cuando hay humedad y foliar como apoyo puntual.

¿Por qué no se debe echar nitrógeno al olivar en verano?

Porque estimula una brotación tardía que compite con el fruto por los fotoasimilados, retrasa el envero, reduce el rendimiento graso y deja madera tierna mal lignificada frente a las heladas de invierno. En verano el nitrógeno se limita a un aporte residual de mantenimiento, nunca superior al 10 % del total anual.

¿Qué hago si no ha llovido y tengo el olivar en secano?

No fuerces la aplicación de granulado en seco. Mantén el abono preparado para entrar en 24-48 horas cuando la previsión anuncie tormenta, sostén el engorde con aplicaciones foliares en las horas frescas y, si la ventana no llega, traslada el aporte potásico al abonado de fondo de otoño, cuando la humedad del suelo está garantizada.


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